A estas alturas, prácticamente todas las pymes cuentan con
una página web. Pero da la impresión de que muchas de ellas han creado ese
sitio web por compromiso, “porque había que tenerlo”. Parece que han hecho el
encargo a alguien y se han despreocupado del resultado final, como si la página
web no tuviese mayor importancia para su negocio, y para la imagen que
transmiten a sus clientes actuales y potenciales.
No necesitas tener la mejor página web del mundo. Pero sí
necesitas una página web que te ayude a impulsar tu negocio, y que esté
adaptada a tus necesidades específicas.
Piensa siempre que tu página web puede convertirse en el
mejor escaparate, en una gran forma de contacto, una excelente herramienta de
ventas, una forma de optimizar el trabajo, o incluso una tienda sin límites
geográficos.
Todo depende de lo que necesites.
Un diseño es bueno
cuando te ayuda a conseguir tus objetivos de negocio
No basta con que nuestro sitio web “tenga buena pinta”.
Necesitamos otros elementos de juicio en los que apoyarnos.
Porque, ¿quién define qué es una buena imagen y qué no?
Y, ¿de qué sirve exactamente que un sitio web tenga buena
imagen si luego no nos ayuda a conseguir lo que queremos?
Por eso necesitamos un método para medir el diseño. Puedes
hacerlo siguiendo los siguientes pasos:
1. Entender qué es un
“buen” diseño
Un diseño es bueno cuando nos ayuda a conseguir nuestros
objetivos de negocio.
2. Tener claros
nuestros objetivos de negocio
Por lo tanto, antes de abordar cualquier diseño debemos
tener claros cuáles son nuestros objetivos
de negocio. Por ejemplo, vender más productos y servicios, obtener ingresos por
publicidad, o dar a conocer nuestra marca.
3. Definir los
objetivos del diseño
Con esta información, podemos establecer qué es lo que
queremos conseguir con el diseño: atraer usuarios mediante un mejor
posicionamiento en buscadores, llegar a
un público objetivo más amplio, conseguir información útil para realizar
acciones de marketing, agilizar el trabajo, y un larguísimo etcétera.
Ahora sí estamos preparados para definir una determinada
línea de trabajo:
· funcionalidades
· estructura de navegación
· imagen gráfica
· copy adecuado (texto de la web)
· distribución y ordenación de los elementos
· herramientas
· funcionalidades
· estructura de navegación
· imagen gráfica
· copy adecuado (texto de la web)
· distribución y ordenación de los elementos
· herramientas
4. Medir el impacto
del diseño
Ya hemos hecho nuestra apuesta: hemos construido nuestro
diseño. Ahora llega el momento de determinar si funciona. Para ello debemos
medir el impacto del diseño (ver el apartado de analítica web)
5. Introducir mejoras
en el diseño según la información obtenida
Lo más importante es entender que el diseño web se ha
convertido en un proceso, en algo que debemos ir modificando y ajustando
regularmente para asegurarnos de que cumple nuestros objetivos.
Las métricas nos proporcionan la información que necesitamos
para introducir esos cambios y conseguir así mejoras significativas.
Los cambios no tienen por qué ser de gran envergadura. A
veces basta con modificar el orden de los elementos, cambiar los textos
promocionales, simplificar los formularios, modificar el aspecto y la posición
de los banners, etc.
Si Te sirvio... Dejame tu mensaje...
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